16 junio 2006


La columna de Mel Gibson 2

Estoy pasando un momento muy particular, tan drástico como cuando te das cuenta que Papá Noel no existe o como cuando te dicen que tu noviecita de segundo grado ahora es travesti y se dice “Fabián”.

Cuando tenés 6 – 7 años tenés el sueño, la ilusión de “ser futbolista”. Total, tenés toda una vida para adquirir habilidad y encontrarte con un tío que dirije algún equipo de primera división. Error, no sólo nadie que conozcas dirige un equipo (ni de softball), mucho menos vas ganando en “habilidad”.

Ya cuando vas entrando en la adolescencia ves que las posibilidades se van escabullendo cual granos de arena en mano alzada al cielo (Borges un porotito) y que es en serio eso de que "vas a tener que pensar seriamente en estudiar". Pero igual, una parte, un rincón vago de tu mente piensa que mientras estés jugando un picadito en la rambla de tu barrio va a pasar en un Porsche Gustavo Mascardi y te va a llevar DIRECTO a la primera de el Parma (previa escala de 6 meses en Estudiantes, garrón). Pero no, tampoco se da.

Y ahora estamos en la fase más temible, de la cual hablaba en un comienzo. Ves entrar a Messi en el Mundial “¿Cuántos años tiene Messi?”, te preguntás..."Dieciocho!!! Cuando yo tenía 18 estaba por ser descubierto en una plaza y este sorete de 1,40 cms. mete un gol en un Mundial. Cuando yo estaba viajando a Bariló este pibe estaba en segundo grado del primario jugando con el Miki Moco!!!"

...y es ahí cuando se derrumba todo: Siii!!! sos más grande que los jugadores de tu equipo. No sólo no hay chances de que juegues al fútbol profesionalmente, sino que además dependemos de una manga de pendejos que seguro todas las noches salen, no tienen el amor por el equipo como vos lo tenés y, fundamentalmente, no tienen la más pálida idea del ojete que tienen por jugar al fútbol. “Para mi es un trabajo como cualquier otro”, dicen. La re concha de la lora es un trabajo normal, yo no juego a la pelotita todo el día ( y encima tiran los corners como el orto por "el cambio de balón") no hago una `práctica livianita` los martes y, más que nada, no tengo un auto negro Porsche 911 descapotable para mi sólo y una simil Caravan para mi mujer y los 18 pibes sí mandé "todos a la olla"!

Ojalá se les caiga el avión. Chau. Encima ya perdí todos los prodes ¿No era que Costa de Marfil iba a ser "la sensación del Mundial"? ¿Quién dijo eso, el grone de las propagandas de CyA?

No hay comentarios.: